domingo, 13 de mayo de 2018

PERDIDOS Y APARECIDOS.


De Cándida y Virtud
Difusión Restringida.


Cándida:

Virtud no vas a creer 
lo que ha pasado en la huerta
ahora vas a saber 
estate atenta y alerta.
Ayer he ido a  la finca
en moto con Eleuterio
debía regar la quinta
eso no encierra misterio
siempre pensando en los lentes
me bajé, abrí las canillas
quedé sola como siempre 
me aflojé las zapatillas.

Mientras el agua corría

como río en el plantío
yo entre tanto meditaba
pensando: ¿Cuándo hará frío?.
en un instante un tropel
me sacó de aquel mutismo
era un zorro, bella piel
corriendo a un gato furtivo
que a un árbol se encaramó
salvando así su pellejo,
luego un silencio invadió
cuando se escuchó a lo lejos
una especie de lamento
algo como voz humana 
que corría con el viento 
yo lo oí clarito, hermana.

Pero estoy acostumbrada

a escuchar voces dolientes
ya no me altero ni nada 
guardé silencio prudente.
así estuve largo tiempo
volví a correr la manguera 
y de pronto, en un momento
como si alguien me moviera
me enderecé de mi asiento
quedé frente a una retama
y para mi desconcierto 
colgadas en una rama
¿Qué creés que vi con asombro
justo enfrente de mis ojos
y a la altura de mis hombros?..
Los tan buscados anteojos..

Y para corroborar

que veas que no te miento 
he acertado en tomar
en el preciso momento
en el que los divisé 
la foto como argumento. 
No quisiera que te asustes
o te sientas ofuscada 
pero ésto aunque no nos guste
es prueba documentada.

Virtud:

Cándida, no puedo creer
lo que me estás comentando
de lo sucedido ayer
aún me sigo asustando;
contaste en otra ocasión
esto de voces dolientes
o de un rechinar de dientes
al caer de la oración.
Pero te pido perdón
yo casi no te creía
si una muestra no veía
de esta rara aparición,
pero, de verdad te digo,
al recibir tu mensaje
por la noche no he dormido
y en pensamientos me abstraje.

Tal vez el zorro y el gato

fueron una distracción
de esta alma que en desacato
va llamando tu atención.
Yo te digo la verdad
esto a mí me sobrepasa,
ya escapa a la realidad,
todo lo humano traspasa
aunque admiro tu coraje
y tu grandiosa entereza
esta criatura salvaje
supera toda destreza.

Yo te puedo asegurar

-y que aquí me caiga muerta-
no soy chicata ni tuerta
y me cansé de mirar
cada rama revisando
y juro que allí no estaban,
no es que ahora esté inventando
para hacerme la asustada.

Pero te debo decir

y ya para ir terminando,
que ni a pié, ni caminando
he de volver por allí;
yo soy de huir de esas cosas
del mundo paranormal,
lo de imágenes borrosas,
lo humanamente anormal.

Ahora voy a pensar

cuando a la finca me invites
si aceptarte tu convite
o quedarme a descansar,
temo por un A.C.V.
o algún soplo prematuro
que un "cualquier cosa" me dé
si me encuentro en un apuro
con esa entidá insolente
que transita por tu huerta
que damos en llamar ente,
y ahí mismo me caiga muerta.

Porque hasta puede llegar

-válgame Dios y la Virgen-
a cobrarse alguna vida,
quizá,si el diablo le exige,
o andar en pena y aullante
por toda la eternidad
yendo de aquí para allá
sólo, extraviado y errante.

Cándida:

Pero temer no debieras 
menos si fueras conmigo
si no te asustan las fieras
¿Qué temer a un ente amigo? 
Hay que dejarlo vagar
no te molesta ni daña
él quiere manifestar
quizá alguna vieja hazaña.

Virtud:

Creo que hemos de callar
estos acontecimientos,
para nosotras guardar
tan increíbles momentos
sólo en las redes contar
donde el público es discreto
y guardará este secreto
sin salir a comentar.






















Virtud:
Yo no sé si podés ver

pero a la izquierda del lente
está la cara del Ente
en un nudo de la rama
disimulado y sonriente
en el gajo de retama,
si la vista no me miente
yo lo alcanzo a divisar
tal vez cuando fue a dejar
las gafas en esa planta
pudiste fotografiar
sin querer su propia estampa.

Cándida:

Las fotos son alcahuetes
y los muestran sin reparo 
para mí no es algo raro
no hace falta ser vidente 
el espíritu llegó 
colgó tranquilo los lentes
y se alejó de repente
sin dar una explicación.

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