domingo, 13 de mayo de 2018

EL CASO DEL ENTE (Y de los lentes)

De Cándida y VIrtud

Difusión restringida


Cándida:
Ay, Virtud, no es un invento
lo que nos pasó en la huerta
esto aún me desconcierta
¡Qué raro acontecimiento!
Eleuterio, yo recuerdo,
se fue para los corrales
mientras me encargó rociarles
a los tomates ungüento.

Para hacer el preparado
yo tenía que mezclar
las medidas con cuidado
miligramos aplicar.
Con una jeringa fui
poniendo tal proporción
y en la bombita medí
con cuidado la porción.
Los lentes del Eleuterio
me puse para no errar
y aquí comienza el misterio
que habrá que desentrañar.

Estaban en un banquito
que siempre uso como mesa
y yo con delicadeza
los tomé por un ratito.
Después fui tranquilamente
salpicando los tomates
por arriba y por delante
los mojé completamente.
Luego Eleuterio llegó
y preguntó por sus lentes
no sé lo qué sucedió
que no estaban, de repente.

Pero yo siempre sospecho
que hay algo paranormal
paseándose en los helechos
detrás de algún matorral.
Porque justo aquella tarde
vi pasar una persona
iba envuelta en una sombra
y no quise hacer alarde.

Otras veces mientras ando
entre los yuyos carpiendo
de pronto un ente presiento
observando o bien silbando.
Y es que ahí, en esa tapera
supo morir un peón
y pienso que a lo mejor
es su alma que merodea.
Cambia las cosas de sitio
si las dejo en un lugar
al día siguiente, insisto
las encuentro en otro lar.

Por el lado del molino
yo lo he visto de reojo
correr entre los abrojos
caminar alzado en vilo.
Y una vez en una foto
que me tomaste a lo lejos
se veía en un reflejo
como si un ente remoto
se asomara entre los yuyos
vigilando mi accionar
sin emitir un murmullo
como para no asustar.

Hace tres días que busco
los lentes del Eleuterio
pero no están y me ofusco
esto es otro gran misterio.

M'hija:
Más que un ente yo diría
mi querida madrecita
es tu Alzheimer el que oculta
entre tomates y puerros
los distintos elementos
que se escapan ¡Dios me asista!
Tal vez con tu poca vista
entre plantas se extravían
tus ojos pierden la pista
de las cosas al pasar
y se te van de las manos
cuando las quieres tomar.

Cándida:
Hijita, pero yo vi
esa persona cruzando
de reojo, y cuando volví
la mirada y fui girando
para el molino corrió
te digo que iba escapando
no hizo ruido, no mostró
el rostro, él lo iba mudando.

M'hija:
Será que de tanto esfuerzo
tus ojos te juegan bromas
o es tu querido esposo
el que bromas te malgasta.
No creo que aparecidos
pierdan tiempo en estos juegos
pienso que más bien el sueño
el cansancio o las canas
son causantes del entuerto
en que tus tardes se pasan.

Cándida:
Mi hermana me va a entender
vos sos de un milenio nuevo
ella sí me ha de creer
sabe que esto no es un juego.
La cosa paranormal
yo sé que siempre ha existido
vos muy poquito has vivido
y no lo tomes a mal.
Yo respeto tu opinión
pero tengo mi postura
vos dudas de mi cordura
no sé quién tendrá razón.

M'hija:
No es que dude, madre mía
de la lucidez que tienes
pero estas cosas que cuentas
-me lo tenés que entender-
parecen las fantasías
que se ven en la vejez
sabes que yo sólo creo
lo que mis ojos me muestran
y por más que al campo he ido
nunca he visto aparecido.
Y no es que no quiera creer
pero son pocas las pruebas
y muchas posibles causas
de las siluetas que pasan
entre lomas y senderos
detrás de churquis y plantas.

No debemos discutir
por la existencia de espectros
si desde tiempos remotos
esa duda ha persistido
no vamos nosotras ahora
con estas pocas palabras
a solucionar dilemas
que a antepasados alcanzan.

Más bien contame del clima
de la cosecha y el campo
así la cosa se calma
y seguimos conversando.

Virtud:
Cándida, estoy consternada
por lo que ha pasado ayer
me he sentido preocupada
aún no lo puedo creer,
vos sabes que soy de fe
que estoy en la Cofradía
pero en mi ser no cabía
tamaña preocupación.

Recuerdo tu distracción
al relatarme un evento,
y que por breve momento
cortó tu respiración
una ligera visión
como de alguna entidad,
cual si por casualidad
pasara muy cerca nuestro.

No me he querido alarmar
pero sentí escalofrío
y ahí me puse a rezar
como para adentro mío
pero luego, al retomar
nuevamente la conversa
se me fue de la cabeza
lo que dijiste observar.

Fumigaste los tomates,
acomodaste un tablón,
también preparaste el mate;
Eleuterio terminó 
de su día la jornada
y con nosotras se unió
con manojos de cebollas
para, entre tanto, limpiar.

Así entre conversación
y con mates, disfrutando
fue cayendo la oración
y hubo que ir acomodando
cada cosa en su lugar,
herramientas ir guardando
cuando sonó celular
del Eleuterio, en su mano.

Se arremolinó buscando
sus gafas en los bolsillos,
luego miró de rabillo
cerca de las herramientas
y ya nos apresuramos
al lugar donde los vimos
hacia allá nos dirigimos
pero todo eso fue en vano.

Dimos vuelta la ranchada
donde durante la tarde
estuviéramos sentadas
como dos buenas comadres,
pero nunca aparecieron
los lentes del Eleuterio,
para mí ya no hay misterio,
esa ánima los llevó.

Yo no sé lo que dirás
para mí esto es anormal
o es como a veces contás
que hay vida paranormal,
tal vez haya que buscar
sacerdotes y videntes
para encontrar esos lentes
y al espíritu expulsar.

Así deja de vagar
amarrado con sus penas,
Yo creo que hay que rezar
y ofrecerle una novena,
porque si es como decís
que ahí ha muerto un cristiano
hemos de darle una mano
para ayudarle a partir.

Y ojalá que encuentres vos
cuando vayas para el campo
y revises, mientras tanto,
cada rincón de la huerta
tal vez detrás de una puerta
o en algún lado tiradas
las gafas tan apreciadas
que el ánima se llevó.

M’hija
Sí, yo te digo madrina
las gafas se han extraviado
se deben haber caído
o quedaron olvidadas
en algún rincón del rancho
o tal vez de la ranchada...
Ya tendrán que aparecer;
atrás de alguna maceta
seguro las han de ver
cuando menos se lo crean
y sabrán que aparecidos
no hay ninguno por la casa!

Cándida:
Ya tu padre, con criterio,
se ha comprado nuevos lentes
no buscará eternamente
sé que este caso es muy serio
gracias a Dios hay testigo
desaparecieron de ahí
es verdad lo que te digo
con mi hermana lo viví.

Virtud:
Sabes que soy precavida
no me gusta discutir
pero jamás en mi vida
he vivenciado algo así,
cuando la entidad pasó
yo sentí un escalofrío
y esto no lo inventé yo
es lo que me ha sucedido.

Las gafas hemos buscado
como locas sin denuedo
no las hemos encontrado
ya Eleuterio lo arregló
por un kioskito pasó
y se compró un lente nuevo.

M'hija:
Si ambas dicen haber visto
entre arbustos y arboledas
un bulto que se menea,
y son mujeres derechas
-no van a andar inventando-
cuestiones tan peligrosas
no son para andar jugando.

Además son de valor
y no se andan temblequeando
solo por un ruido vago
que se escucha por ahí
le han perdido el miedo al miedo
y no se asustan muy fácil
ni se inventan puros cuentos
con cosas poco veraces.

Por eso me temo ahora
que en el rancho de mi pago
se pasea por las tardes
un alma que va penando
y se la pasa ocultando
lentes, gorras y demases
sin encontrar su descanso
y prefiere ir incordiando
a todo aquel que en la tarde
por allí cerca le pase.

Virtud:
Yo he contado lo que vi
o mejor, lo que sentí
no voy a andar inventando
sobre almas, improvisando.
quien quiera creer que crea
pues no he de andar publicando
cosas que yo nunca vea.
Y ahora voy reposando
porque luego a navegar
tengo un convite esperando,
pero antes quiero sobar
con ungüentos recetados
mis várices desatar
para evitar los calambres.

Cándida:
Yo sabía que al final
entrarías en razón
y verías la verdad
hija de mi corazón.
Somos mujeres veraces
desde el vientre te educamos
no sea que ahora vengamos
a enfrentarnos en un Face.

Y ahora me voy a arreglar
y poner ropa'e marine
porque también, con afines
yo me voy a navegar.



PERDIDOS Y APARECIDOS.


De Cándida y Virtud
Difusión Restringida.


Cándida:

Virtud no vas a creer 
lo que ha pasado en la huerta
ahora vas a saber 
estate atenta y alerta.
Ayer he ido a  la finca
en moto con Eleuterio
debía regar la quinta
eso no encierra misterio
siempre pensando en los lentes
me bajé, abrí las canillas
quedé sola como siempre 
me aflojé las zapatillas.

Mientras el agua corría

como río en el plantío
yo entre tanto meditaba
pensando: ¿Cuándo hará frío?.
en un instante un tropel
me sacó de aquel mutismo
era un zorro, bella piel
corriendo a un gato furtivo
que a un árbol se encaramó
salvando así su pellejo,
luego un silencio invadió
cuando se escuchó a lo lejos
una especie de lamento
algo como voz humana 
que corría con el viento 
yo lo oí clarito, hermana.

Pero estoy acostumbrada

a escuchar voces dolientes
ya no me altero ni nada 
guardé silencio prudente.
así estuve largo tiempo
volví a correr la manguera 
y de pronto, en un momento
como si alguien me moviera
me enderecé de mi asiento
quedé frente a una retama
y para mi desconcierto 
colgadas en una rama
¿Qué creés que vi con asombro
justo enfrente de mis ojos
y a la altura de mis hombros?..
Los tan buscados anteojos..

Y para corroborar

que veas que no te miento 
he acertado en tomar
en el preciso momento
en el que los divisé 
la foto como argumento. 
No quisiera que te asustes
o te sientas ofuscada 
pero ésto aunque no nos guste
es prueba documentada.

Virtud:

Cándida, no puedo creer
lo que me estás comentando
de lo sucedido ayer
aún me sigo asustando;
contaste en otra ocasión
esto de voces dolientes
o de un rechinar de dientes
al caer de la oración.
Pero te pido perdón
yo casi no te creía
si una muestra no veía
de esta rara aparición,
pero, de verdad te digo,
al recibir tu mensaje
por la noche no he dormido
y en pensamientos me abstraje.

Tal vez el zorro y el gato

fueron una distracción
de esta alma que en desacato
va llamando tu atención.
Yo te digo la verdad
esto a mí me sobrepasa,
ya escapa a la realidad,
todo lo humano traspasa
aunque admiro tu coraje
y tu grandiosa entereza
esta criatura salvaje
supera toda destreza.

Yo te puedo asegurar

-y que aquí me caiga muerta-
no soy chicata ni tuerta
y me cansé de mirar
cada rama revisando
y juro que allí no estaban,
no es que ahora esté inventando
para hacerme la asustada.

Pero te debo decir

y ya para ir terminando,
que ni a pié, ni caminando
he de volver por allí;
yo soy de huir de esas cosas
del mundo paranormal,
lo de imágenes borrosas,
lo humanamente anormal.

Ahora voy a pensar

cuando a la finca me invites
si aceptarte tu convite
o quedarme a descansar,
temo por un A.C.V.
o algún soplo prematuro
que un "cualquier cosa" me dé
si me encuentro en un apuro
con esa entidá insolente
que transita por tu huerta
que damos en llamar ente,
y ahí mismo me caiga muerta.

Porque hasta puede llegar

-válgame Dios y la Virgen-
a cobrarse alguna vida,
quizá,si el diablo le exige,
o andar en pena y aullante
por toda la eternidad
yendo de aquí para allá
sólo, extraviado y errante.

Cándida:

Pero temer no debieras 
menos si fueras conmigo
si no te asustan las fieras
¿Qué temer a un ente amigo? 
Hay que dejarlo vagar
no te molesta ni daña
él quiere manifestar
quizá alguna vieja hazaña.

Virtud:

Creo que hemos de callar
estos acontecimientos,
para nosotras guardar
tan increíbles momentos
sólo en las redes contar
donde el público es discreto
y guardará este secreto
sin salir a comentar.






















Virtud:
Yo no sé si podés ver

pero a la izquierda del lente
está la cara del Ente
en un nudo de la rama
disimulado y sonriente
en el gajo de retama,
si la vista no me miente
yo lo alcanzo a divisar
tal vez cuando fue a dejar
las gafas en esa planta
pudiste fotografiar
sin querer su propia estampa.

Cándida:

Las fotos son alcahuetes
y los muestran sin reparo 
para mí no es algo raro
no hace falta ser vidente 
el espíritu llegó 
colgó tranquilo los lentes
y se alejó de repente
sin dar una explicación.